El Campo de Juego para Emprender

Campo de Juego para Emprender

Cuando quieres empezar o mejorar un proyecto, es importante estructurar tus ideas y buscar en que parte se puede enriquecer, para que lo que propones sea cada vez más atractivo.  Esta es una herramienta que te permite garabatear tu proyecto o negocio y experimentar muy rápidamente cuales pueden ser los obstáculos o las oportunidades al respecto.

Estos son los elementos que tienes que tener en cuenta y que te pueden ayudar a cambiar y experimentar en tu proyecto, con el fin de hacer algo (aún) más interesante o explorar nuevos temas.  Por ejemplo, si piensas abrir un restaurante, te ayudara a aterrizar el concepto que puede tener tu restaurante, que tipo de comida puedes servir y a que publico puedes apuntar, para llegar a un proyecto más original y diferente.

Es importante explorar y estructurar cómo va a funcionar tu proyecto con los clientes o usuarios y más que todo, tener en cuenta que tan solo es una idea inicial con base en supuestos. Vamos a mirar cómo podemos hacer tu idea cada vez más poderosa y original, desde lo que el mercado va diciendo, para estar más seguro de encontrar acogida.

Puedes empezar desde el elemento que quieras, el corazón, el ojo, la mano o el oído,  y trabajar en los otros elementos luego, por ejemplo, si algo te parece muy interesante o te apasiona, empiezas con el corazón, en cambio, si tú ves una oportunidad de mejora en tu contexto, puedes empezar desde allí.

 

Corazón – Sentir

Aquí trabajas con base en un pensamiento o un tema que te parece interesante.

  • Puede ser algo que te apasione en la vida
  • Algo que sientes que es tu propósito
  • Puede también ser un mercado que quieres ayudar a resolver un problema
  • O simplemente porque la idea te parece muy chévere.

Ojo – Ver

Es necesario que mires el contexto para el cual estás desarrollando tu producto o servicio, para que tengas en cuenta las otras opciones que la gente tiene para resolver el mismo problema, la cultura y eventuales obstáculos que pueda haber en el camino de tu proyecto.  Ten en cuenta tu potencial competencia o los substitutos que los clientes tienen para lo que tu estas ofreciendo, aunque estas soluciones no necesariamente son buenas, siempre hay alguna forma en que las personas resuelven sus problemas, por lo tanto hay que tenerlo en cuenta y hay que pensar como tu producto sería mejor o diferente.  También mira la cultura, el contexto en lo cual los clientes viven o trabajan y eventuales obstáculos que pueden hacer que tu proyecto encuentra dificultades.

Por ejemplo, si trabajas con la necesidad que es la iluminación en las casas rurales, puedes analizar varias soluciones actuales que la gente puede utilizar: luz eléctrica, lámparas de gasolina, velas, linternas con batería, etc.  También miras los contextos en que la gente utiliza este tipo de soluciones.

Oído – Escuchar

Escucha lo que las personas dicen en cuanto a la necesidad a la cual te diriges y con qué emoción lo expresan, lo que te dice mucho de la importancia que este tema tiene para ellos.  Pregúntales como la están solucionando en este momento, que frecuencia de uso tienen, por qué les gusta o no las soluciones que en este momento usan y por dónde es que les podría servir mucho mejor.  Es muy importante que tú no induzcas esta información en tus clientes futuros, sino que solamente los escuches (“dos oídos para escuchar y una sola boca para mantener cerrada”), explores en profundidad como lo hacen ahora y por qué lo hacen así, cuáles son sus motivos.  Acuérdate que en este momento del proceso estas aprendiendo sobre tu proyecto y no estas vendiendo nada (aún).
Mano – Hacer

Es importante escuchar y ver tus clientes y su contexto, sin embargo, quizá lo más importante es saber cómo actúan cuando encuentran tu producto, qué hacen y si lo compran.  Puedes hacer pruebas pequeñas y baratas para ver si tu cliente de verdad quiere (y ame) ese tipo de solución.  Por ejemplo, si piensas producir productos de panadería, puedes hacer pruebas con diferentes tipos de panes y venderlos por Whatsapp o en un stand en un punto central en la ciudad o el pueblo, antes de instalar toda una panadería.  También hablar con un experto en el sector a que diriges tu proyecto puede dar muchas luces.  Piensa en experimentar con diferentes formas de vender, diferentes características del producto o servicio, experimentos con diferentes grupos de clientes, etc.

Cerebro – Pensar

Aquí buscas aterrizar tu idea y exploras 3 elementos:

  • Qué vas a hacer y qué beneficios trae a tu cliente?
  • Para quién vas a hacer esto? Hay que tener en cuenta que puedes tener varios segmentos de clientes con diferentes roles en tu proyecto.
  • Por qué lo haces así, cuál es la necesidad, el problema o el deseo de este cliente en qué se basa tu producto? Que tan serio, frecuento y urgente es esta necesidad?

Es muy importante tener una coherencia lo más grande posible entre estas tres partes y buscar que todo tiene su base en la necesidad, porque eso al final va a ser la razón de uso o compra que tiene tu cliente.  Mira la situación en que el cliente se encuentra cuando necesita al producto, porque lo necesita, intenta entender e integrar sus motivaciones, por medio de los otros elementos del modelo.  Es importante tener una actitud de aprendizaje al respecto y mejorar continuamente a través de todos los elementos, aún no tienes la solución y tan solo es una idea inicial.

El cerebro es para aterrizar tu idea, la experiencia que ganas en los otros elementos te ayuda con eso.  Es un proceso continuo en lo cual vas analizando que puedes hacer para nutrir la parte del cerebro cada vez más, basado en los hechos que encuentras en las otras partes.  Es importante que no intentes resolver demasiadas cosas, escoge un solo problema sencillo que más fuerte es según los elementos que exploraste.  Cuando no tienes este enfoque, lo más seguro es que, aparte del montón de trabajo que te va a tocar, sales con un producto o servicio que funciona a medias para todos y con quien nadie realmente está feliz.  Mejor hacer una cosa muy bien, que diez cosas más o menos.

 

Ejemplos:

Heippi
Miguel y Murphy son dos emprendedores de Cartagena. Aunque son personas humildes, tienen una ambición grande, quieren innovar y hacer negocios con las empresas por una tecnología que ellos estuvieron desarrollando (corazón). Miraron a su alrededor y se dieron cuenta (ojo) que la publicidad en la calle muchas veces realmente no es tan eficaz, que la gente lo mira muy poco. Plantearon su idea enfocado a la aplicación de su tecnología a los avisos publicitarios para las empresas que los ponen (cerebro). Vieron que no habían medidas y métricas para la atención que recibe un aviso publicitario (ojo) y preguntando a las agencias publicitarias se dieron cuenta (oído) que ellos mismos tienen muy poca información en cuanto a la eficacia de los avisos tampoco, que existe un contador que cuenta las personas que pasan en frente (ojo), pero que igual no hay información de la atención real que recibe el aviso.  Empezaron a desarrollar y afinar su tecnología, haciendo pruebas y experimentos con avisos (mano), desarrollaron unas métricas que demostraron la eficacia de los avisos, a veces sorprendentemente bajo o alto.  Pudieron demostrar a las agencias de publicidad, sus clientes potenciales (mano), de lo que se estaban perdiendo y empezaron a vender su tecnología (mano).  De esta forma siguieron explorando y construyeron su empresa, la cual ya es rentable y presente en varias ciudades.

Comproagro
Rosalba es una emprendedora de Tunja, con sus dos hijos ella trabaja en el cultivo de la cebolla.  Alrededor ve que los demás campesinos todos sufren del mismo problema, los precios están cada vez más bajos y vivir de los cultivos es cada vez más difícil (ojo).  Al mismo tiempo, cuando ella está en la ciudad y va al supermercado, nota a sus propios productos con unos precios muy altos (ojo).  Ella investigo que pasa en ese proceso: los campesinos venden a los intermediarios, que empacan los productos, los compran y venden un par de veces, el precio sube hasta el supermercado los compra, y el precio ya está mucho más alto (ojo).

Rosalba decide hacer algo al respecto (corazón), quiere preparar sus productos mejor y venderlos directamente al supermercado, así evitando todos los intermediarios que buscan márgenes y aumentan los precios.  Plantea una plataforma virtual en donde los supermercados compran directamente a los productores (cerebro), luego busca a los supermercado y escuchándolos (oído), se da cuenta que se necesita trabajar en la presentación y el empaque de los productos.  Empieza a hacer experimentos, vende por ejemplo su propia cosecha de cebolla (mano) directamente a los supermercados y logra aumentar sus ingresos en un 150%.  Ahora mira cómo puede hacer funcionar esta misma idea también para otros productores en el sector Agro.

Conclusión y próximos pasos eventuales

Es importante desde el principio pensar lo que quiere el cliente y pensar en el mercado, aunque la tentación muchas veces es pensar en el producto o servicio que uno puede proveer.

Claramente, necesitas estar ajuste con tu cliente para que funcione.
Es importante buscar que tus ideas tengan cada vez más base en los hechos y lo que encuentras en los experimentos que haces, lo que te van diciendo los mismos clientes.  Eventualmente, si no hay clientes, no hay proyecto.  Es importante mantener una coherencia entre los clientes, su necesidad y tu producto o servicio.

Lo más probable es que tienes que volver muchas veces a los elementos (corazón, ojo, oído, mano) para poder aterrizar tu idea en la parte del cerebro.  Debe ser un circulo continuo, todo en función de mejorar tu idea y hacerla cada vez más real.

Si te gusta trabajar con este tipo de herramientas para enriquecer tus ideas, puedes explorar también el Business Model Canvas y el Canvas de la Propuesta de Valor de Alexander Osterwalder que te permitirán profundizar más.

 

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